Una amenaza mortal en medio de incremento de temperaturas.

CARHUAZ, Perú (Reuters) – Una laguna alimentada por los deshielos de un glaciar en los Andes luce repleta y amenazante sobre un valle poblado, un reflejo de los riesgos que afronta Perú por el calentamiento global, especialmente en un área propensa a los sismos.

Los científicos han advertido que si un trozo gigante de hielo del glaciar Hualcán se desprende, podría desencadenar una ola similar a un tsunami en la Laguna 513 y enviar un torrente mortal de agua sobre el valle.

Esto ya sucedió en la nación andina. En 1970, un terremoto de magnitud 7,9 hizo que se desprendieran enormes bloques de hielo de los Andes, lo que desbordó la laguna sobre la que cayeron y provocó un alud que sepultó la ciudad de Yungay, dejando más de 20.000 personas muertas.

Perú tiene más glaciares tropicales que cualquier otra nación, pero las crecientes temperaturas vinculadas al calentamiento global han hecho que las masas de hielo se reduzcan en hasta un 40 por ciento, lo que ha repletado los lagos de los Andes y creado cientos de otros nuevos.

A medida que los glaciares se retiran, el hielo se hace más débil, se fisura y cae en pedazos.

“La gente no cree que estos lagos son peligrosos y no están tomando precauciones”, dijo el experto en glaciares Christian Huggel en las alturas de Hualcán, con el atronador sonido de las avalanchas de fondo y fragmentos de glaciar cayendo sobre la laguna.

En la capital peruana, Lima, representantes de cerca de 200 gobiernos culminaron una cumbre de dos semanas (COP20) para discutir a fondo el borrador de un acuerdo para reducir las emisiones de carbono en un intento por evitar un mayor calentamiento climático, que debe ser presentado en París a finales de 2015.

Las emisiones de gases de efecto invernadero en el mundo están aumentando rápidamente y podrían pasar años antes de que comiencen a reducirse, lo que está provocando que los expertos en glaciares pidan a Perú actuar rápido para proteger a ciudades y pueblos en peligro.

Por primera vez en Perú, alrededor de la Laguna 513 se han instalado cuatro sensores subterráneos que detectan movimientos y cámaras para hacer tomas rápidas de la superficie del lago.

Si un bloque grande de hielo agita la superficie del lago, las alarmas se dispararán en las oficinas gubernamentales de Carhuaz, un pueblo de 13.000 personas en el valle que se encuentra debajo de la Laguna 513.

Las escuelas locales realizan constantemente simulacros de evacuación a tierras más altas por rutas ya fijadas.

VULNERABLE

El glaciólogo César Portocarrero dijo que el trabado de Perú para reforzar diques, construir barreras, instalar sirenas y preparar las vías de evacuación en las zonas de alto riesgo ha sido lento.

La laguna 513 es la única con un sistema de alerta de inundación adecuado de las 15 que han sido identificadas como peligrosas en el país, dijo Alejo Cochachin, glaciólogo de la gubernamental Autoridad Nacional del Agua de Perú.

El lago Palcacocha reposa en las alturas de la ciudad de Huaraz, capital de la región Ancash y que tiene una población de 150.000 personas. El lago contiene 17 millones de metros cúbicos de agua, suficiente para llenar 6.800 piscinas olímpicas y un tercio más de lo que contenía hace 40 años.

Los planes para drenar el lago a niveles más seguros, reforzar sus paredes e instalar sensores han tenido años de retraso.

“Yo Envidio a Carhuaz” dijo el funcionario de defensa civil de Huaraz Johnny Salazar, quien destacó que su pedido a las autoridades regionales para que desembolsen 3 millones de soles (un millón de dólares) y financiar un sistema de alerta de inundaciones similar al de la laguna 513 fue rechazado por falta de fondos.

Ancash, sede de la mayor mina de cobre del Perú, Antamina, recibe cerca de 1.000 millones de soles al año en ingresos de la minería.

“Con todos esos millones de canon y sólo se ha pedido 3 millones para salvar vidas. ¡Es el colmo!”, dijo Salazar.

Por:  Mitra Taj – Reuters.com

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